El tiempo vuela, las ideas también: Cómo monetizar tu propiedad intelectual – Revista PLUS

El tiempo vuela, las ideas también: Cómo monetizar tu propiedad intelectual

Crédito columna: Cilia Romero, Pro Abogados.

Cuando nos presentan la necesidad de proteger nuestras creaciones, lo primero que se nos viene a la cabeza es ¿cuánto me costará? Ciertamente todo emprendedor analiza sus erogaciones de dinero en función a la utilidad que le generará esa decisión. En este sentido si conociéramos los resultados que nos puede brindar proteger nuestro  activo intangible, no lo dudaríamos ni un segundo más.

Dícese que las ideas no son pasibles de registro, sin embargo cuidar el método y la forma en que aquellas ideas se llevan a cabo es viable. En ese sentido tus buenas ideas pueden y deben estar protegidas. 

En su esencia, la propiedad intelectual significa que los inventores, creadores y empresarios pueden ser dueños de sus propias ideas y tener el derecho exclusivo a usarlas para ganar dinero debido a su arduo trabajo. No hacerlo no solo implica desaprovechar una fuente de ingresos sino además, el terrible riesgo de perderlo todo.

Actualmente la competencia empresarial es mordaz. Cada vez son más los que deciden arriesgarse e invertir en un nuevo proyecto, convirtiéndose así en emprendedores. El auge de la exploración en la tecnología deja un mayor compromiso con la novedad.

La generación de este tiempo está fuertemente compenetrada con la innovación con ideas que lo hagan todo más rápido, más simple y con mucha creatividad.

En este tiempo son éstas las ideas que prosperan, por lo que la vulnerabilidad de no proteger  una innovación hace que la brecha entre la rentabilidad del negocio y su sostenibilidad sea muy grande.

Sin una protección adecuada de la propiedad intelectual nada impide que malos actores roben diseños, invenciones, programas informáticos,  secretos comerciales o hasta la simple descripción de una modalidad de negocio, es decir repliquen una buena idea.

La forma en que los países protegen la propiedad intelectual es un aspecto principal sobre la manera en que las empresas llevan a cabo sus actividades y si los inversores extranjeros confían sus ideas a las instituciones locales. Después de todo, si las empresas no pueden estar seguras de que su tecnología o productos están seguros, ¿por qué operarían en ese lugar?

En Paraguay nuestra legislación no permite un registro simple de las ideas, sin el embargo el régimen registral colabora en proteger integralmente una creación a través de sus múltiples funcionalidades: marcas, patentes, derechos de autor, modelos industriales, etc. y en el caso de que ninguna se ajuste a la innovación, el derecho civil a través de la autonomía de la voluntad, nos da la prerrogativa de suscribir contratos de confidencialidad, de colaboración o competencia y de esta manera hacer que nuestros colaboradores, proveedores o personas quienes por la naturaleza de la innovación deban estar en constante y completo conocimiento de sus indicadores.

Estos métodos son frecuentes y accesibles al emprendedor que conociendo el potencial de su creación comprenderá que la única manera de facilitar la sostenibilidad de su negocio será por la vía de la propiedad intelectual.

Penosamente aquellos pequeños y medianos emprendedores raramente considerarán como una prioridad proteger estos activos, ya que el desarrollo del negocio normalmente está muy vinculado a una cuestión de prioridades económicas. Y he aquí uno de los mayores errores de las pymes: descuidar u omitir el valor del activo intangible.

Una de las formas más rápidas y productivas de hacer efectivo el alcance de la propiedad intelectual y vincularle a un crecimiento acelerado de la modalidad de negocio, es por la vía de la franquicia, esta ha sido y es el método más progresivo que ofrece la PI como acelerador de los recursos y de la rentabilidad de la empresa. Claramente esta vía requiere de ciertos indicadores de éxito previo, pero en mayor medida es un claro resultado de un disciplinado uso de las herramientas de PI.

Básicamente una franquicia es un sistema de comercialización, un método para distribuir bienes o servicios a los consumidores. Pero ante toda conceptualización del franchising la definición más cercana que se puede dar es que, es “la venta del éxito”. Quien compra una franquicia lo hace en entendimiento de que sus posibilidades de éxito son mayores que si estableciera el mismo negocio de manera independiente. Es la venta de la seguridad comercial que brinda una marca notoria.

Una de las ventajas que se obtiene al franquiciar locales en lugar de conducirlos, es que los franquiciados tienen un nivel de motivación mucho más alto del que demuestran los simples gerentes asalariados. De hecho Mc Donalds lo ha comprobado en reiteradas oportunidades al franquiciar sus locales que previamente eran manejados directamente por la corporación. Al pasar al régimen de franquicias se observó un incremento promedio de las ventas del 11%. Siendo este rendimiento especialmente relevante ya que durante el proceso se mantuvo el mismo personal, directivos, equipamientos y distancia de puntos de atracción (shoppings, cines) y sin embargo lograron mediante la motivación del sistema de franquicias mejores ganancias.

De hecho se podría decir que el franchising combina lo mejor de dos mundos: por un lado se obtienen mejores ganancias para la corporación, mayor presencia pública y economías crecientes a escala y por otro se cuenta con la constante motivación del entrepreneur que cuida permanentemente del negocio en el que ha invertido.

BENEFICIOS PARA TODAS LAS PARTES

Desde hace varias décadas, el tipo de franquicias se ha convertido para las corporaciones en una herramienta que permite solucionar numerosas imposibilidades de capital y de management para la distribución de sus productos o servicios. Este régimen ha permitido que conceptos de servicios y productos puedan efectivamente globalizarse, alcanzando miles e incluso decenas de miles de locales alrededor del mundo como los casos mundialmente conocidos de Mc Donalds, Pizza Hut, Coca Cola, etc.

El sistema ofrece numerosas ventajas para las empresas franquiciantes, así como para los franquiciados. Los consumidores también se benefician al contar con marcas reconocidas en todas partes y especialmente con calidad y productos predecibles, lo que incide en una menor incertidumbre de compra.

¿CUÁLES SON LOS INGRESOS QUE PUEDO PERCIBIR COMO FRANQUICIANTE?

Los franquiciantes pueden recibir ingresos de diversas fuentes tales como:

–         Los derechos de ingreso a la franquicia o cuota de ingreso

–         Las regalías o royalties

–         El fondo de publicidad

–         Ventas de productos franquiciados o de servicios adicionales

–         Alquiler de propiedades o de equipos.

Además de los beneficios económicos el franchising permite una veloz expansión y facilita a la empresa la ubicación en lugares a los que mediante la creación de una unidad dependiente podría costar mucho capital, trámites administrativos engorrosos y prolongados y un proceso de alcance a otras regiones mucho más lento. Así también de esta forma es posible construir importantes barreras a eventuales competidores.

¿CÓMO CREAMOS UNA FRANQUICIA?

Siempre es recomendable que cuando se considere la creación de una franquicia se haga sobre la base de una empresa actualmente en operación. El franchising no parece ser el método apropiado para probar si una determinada idea nueva de negocio es viable, sino más bien para replicar y reproducir un negocio exitoso.

CUIDADO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL

Para iniciar este proceso el franquiciante debe conocer y tener efectivamente pre-establecido el know how de su empresa, mediante manuales de procedimientos, estructuras y procesos estandarizados debiendo estar estos conocimientos técnicos no patentados debidamente protegidos, mediante contratos de confidencialidad y no divulgación.

Estos contratos permiten que los conocimientos técnicos necesarios para el eficiente resultado replicable, estén debidamente resguardados por el tiempo establecido por los propios franquiciantes, protegiendo el secreto del éxito del dominio público.

Adicionalmente, es imprescindible que el potencial franquiciante cuente con una marca reconocida en el mercado y que la misma se encuentre debidamente registrada en todas las jurisdicciones que el franquiciante pretende franquiciar, de lo contrario cualquier persona podría utilizarla sin necesidad de comprar la franquicia.

Asimismo sin una marca registrada no podrían otorgarse licencias de uso comercial de la marca a los franquiciados ni se podría determinar las limitaciones o alcances del uso de la marca franquiciada.

BUEN CONTENIDO DEL CONTRATO DE FRANQUICIA

El contrato de franquicia es el documento que estipula las reglas del juego, debe mostrar qué papel le corresponde a cada uno para el desarrollo del negocio. El contrato debe describir de manera explícita el alcance de los términos que permitirán al franquiciado operar usando la marca y vender los productos o servicios de la modalidad.

Pueden observarse detalles sobre el territorio de exclusividad para un determinado franquiciado, objetivos de las ventas, derechos concedidos por el franquiciante, pagos y plazos de los mismos, inhibiciones y apoyos promocionales.

En algunos países como la Argentina y el Brasil, existe legislación especial que regula el régimen de franquicias, estableciendo las condiciones para ser vendida para evitar situaciones engañosas o abusivas.

En Paraguay, los contratos de franquicias en lo que a licencia de uso de marcas se refiere se rigen por las disposiciones del Capítulo VI de la ley 1.294/98 “De Marcas”. Sin embargo a la fecha no contamos con una ley que regule el régimen, muy a pesar de la insistencia del lobby empresario mediante organizaciones civiles tales como la Cámara de Franquiciantes del Paraguay entre otras.

Completando todo lo anterior y no siendo menos importante, no hay que olvidar que los franquiciados son empresarios y propietarios de su negocio. Su papel es desde el punto de vista jurídico independiente al del franquiciante siendo el vínculo entre ellos uno puramente contractual de derechos y obligaciones.

OTRAS FORMAS DE HACER DINERO A TRAVÉS DE TU IP Y OTROS BENEFICIOS.

La propiedad intelectual permite:

–         Establecer ventajas frente a competidores

–         Mayor seguridad para negociar las creaciones de sus empresas o adquirirlas de otras firmas a través de ventas, licencias o franquicias

–         Confianza por parte del público consumidor al adquirir productos o servicios protegidos por derechos de IP

–         Optimizar el marketing de su empresa

Otra de las formas de ganar dinero con tus buenas ideas es por medio de la licencia de títulos de propiedad intelectual. Las licencias son como asociaciones entre un titular de derechos de propiedad intelectual y otra persona que recibe la autorización para usar dichos  derechos a cambio de un pago convenido de antemano (tasa o regalía).

A diferencia de lo que ocurre con la cesión de derechos de propiedad intelectual, quien otorga la licencia sigue siendo titular de los derechos sobre los que recae la licencia y sólo da una autorización para que otros la usen. De todos modos, siempre debe tenerse en cuenta al celebrar un acuerdo de licencia que, no obstante que se haya denominado como “licencia” al acuerdo, podría tratarse de una verdadera cesión de derechos, no será el nombre del contrato lo que determinará su carácter sino su contenido.

Se distinguen principalmente tres tipos de licencia: de tecnología; licencia y acuerdos de franquicia sobre marcas; licencias sobre derecho de autor.

Las licencias pueden permitir al inventor resolver el problema que represente la fabricación de los productos cuando no quiera o no pueda hacerlo por sí mismo, delegando esa función en otros que cuenten con la capacidad de fabricación y distribución de los productos. Por el contrario, puede permitir a quien no cuente con recursos para desarrollar actividades de acceder a los conocimientos técnicos que necesite sin tener que desarrollar las actividades  necesarias.

Las licencias pueden significar una importante fuente de ingresos para el Licenciante ya que éste mantiene la titularidad de su propiedad intelectual sobre la tecnología y  normalmente recibirá ingresos a través de las regalías. Pueden ayudar a una empresa a comercializar su tecnología o ampliar sus operaciones a nuevos mercados en forma más fácil y eficaz que si lo hiciera por su cuenta.

Asimismo contribuyen a acceder a nuevos mercados que de otra forma podrían ser inaccesibles, ya que el licenciatario puede obligarse a efectuar todas las adaptaciones necesarias para entrar en un mercado extranjero, entre ellas, traducción de etiquetas e instrucciones, modificación de los productos, etcétera, a fin de que tales productos cumplan con las normativas locales.

Es importante tomar en cuenta que el tipo de contrato de que se trate no estará determinado por el nombre que le pongan las partes; lo que importa es el contenido del mismo, los derechos y obligaciones que produce, ya que si bien el contrato puede ser llamado de licencia, según la extensión de los derechos que otorgue podrá tratarse en realidad de una verdadera cesión y no de una licencia.

Asimismo, es perfectamente posible, y de hecho suele ocurrir, que en un mismo contrato se mezclen características de distintos tipos de transferencia de tecnología como una licencia con un contrato de know how.

Cualquiera sea el caso, la celebración de un acuerdo de licencia supondrá la negociación entre el licenciante y el licenciatario, para lo cual es recomendable considerar algunas pautas para la negociación de licencias.

Como hemos visto, propiedad intelectual no se limita al registro de marca, es un amplio abanico de oportunidades. Identificar el capital intelectual de la empresa dará muchos beneficios.  Por eso, dar un valor agregado a tu negocio protegiendo tu capital intelectual acelera el avance del negocio y una explotación efectiva de la  unidad productiva.

Comentarios