La pandemia del COVID-19 avanza y pasa factura a marcas mundiales – Revista PLUS

La pandemia del COVID-19 avanza y pasa factura a marcas mundiales

El aumento de las compras online y la disminución de los clientes en las calles y los centros comerciales son algunos de los factores que están llevando a que grandes marcas y empresas famosas estén registrando millonarias pérdidas o se declaren en quiebra, tal como sucedió con Victoria’s Secret, Gold’s Gym, Hertz, entre otras.

Crédito: Diario La República, Colombia – RIPE.

Las anteriores son apenas tres nombres de los cientos que hacen parte de la lista de empresas afectadas por la crisis generada por la pandemia del nuevo coronavirus, que también está llevando a que la industria del lujo se derrumbe. Una muestra de esto es que marcas como Rolex y Chanel descontinuaron la producción.

A esto se le suma que Phillippe Blondiaux, chief financial officer de Chanel, señaló que la crisis generada por el COVID-19 seguirá pasándole factura al mercado de lujo durante los próximos 18 a 24 meses, según información de Reuters.

La visión del líder de Chanel va en línea con una publicación de Bain & Company en la que se detalló que, “se espera que la pandemia continúe reverberando en la industria en 2021. Es probable que algunos países experimenten un repunte rápido. Japón, Europa y las Américas podrían sentir un impacto más largo, dependiendo de cómo le vaya a la economía real”.

Sobre esto, Raúl Ávila, experto en empresas, aseguró que la situación se debe a que las personas al registrar una disminución en sus ingresos empiezan a bajar significativamente el consumo en diferentes productos. Uno de los primeros segmentos que sienten esta reducción son la ropa y los accesorios, por lo que las compañías no han podido lograr el equilibrio.

A pesar del turbio panorama que enfrenta la industria de los bienes de lujo, no hay que dejar de lado que esta crisis también le ha pasado factura a otros sectores como el aéreo, al punto que la aerolínea más reconocida del mundo, Emirates, va a despedir alrededor de 30% de sus empleados por la crisis.

Hay otras aerolíneas como South African Airways (SAA) o Tame en Ecuador, Comair en Sudáfrica y Flybe en Inglaterra que han cerrado, mientras que otras están reduciendo su operación y están esperando a que los gobiernos aprueben millonarios rescates, con el fin de evitar sumarse a la lista de empresas que tuvieron que cerrar.

Otro de los segmentos económicos que se ha visto afectado por el COVID-19 es el del comercio minorista. El impacto de este patógeno en este sector se evidencia a que varias marcas han anunciado cierres, entre las que se destacan J. Crew, Victoria’s Secret, Bath & Body Works, Forever 21, Sears.

A esta lista se le suma que, “Brooks Brothers, una de las empresas de moda más antiguas del mundo con más de 200 años de historia, se acogió al capítulo 11 de la ley de quiebras de los Estados Unidos y se declaró en bancarrota, con el objetivo de ganar tiempo para superar su delicada situación”, citó El Cronista en una publicación en la que también detalló que JC Penney también se declaró en bancarrota con una deuda de US$ 4.000 millones.

Otro de los casos más sonados en estos días es el del grupo dueño de Zara, Inditex, debido a que su presidente, Pablo Isla, anunció que cerrarán entre 1.000 y 1.200 locales. Según información de Expansión, el directivo explicó que, “las tiendas que van a absorber son rentables. La medida no se toma por razones económicas, sino porque nuestra visión es a largo plazo”.

Hay que recordar que Inditex anunció que invertirá US$ 1.130 millones en su estrategia online, con el objetivo de que este canal genere 25% de las ventas en 2022. Esto se debe a que, “estamos observando un crecimiento exponencial del comercio electrónico, lo que ha generado cambios en las empresas que esperábamos ocurrieran en los próximos cinco años. Esto hay que verlo como una oportunidad para el crecimiento de las empresas”, señaló Sandro Marzo, managing director y partner de BCG.

Este mal momento que pasan las compañías de los diferentes sectores, no solo se refleja en los cierres, despidos masivos o en las producciones descontinuadas, sino también se refleja en los indicadores económicos, como el desempleo en EEUU, donde 32,9 millones de personas recibieron cheques por desempleo en la tercera semana de junio, según Reuters.

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