EEUU y China abordan por primera vez cara a cara los retos de la inteligencia artificial

Washington, 13 may (EFE).- El Gobierno estadounidense y el chino abordarán el martes por primera vez cara a cara los retos que presenta la inteligencia artificial (AI) con una reunión programada en Ginebra que Washington espera que sirva para abrir vías de comunicación al respecto.

La Administración de Joe Biden apuntó a la prensa que la conversación con Pekín no está centrada en promover algún tipo de cooperación técnica o de investigación sobre esta tecnología.

«Nuestras políticas de protección no están sujetas a negociación, pero sí creemos que vale la pena abrir un canal de comunicación sobre estos temas», indicaron altos funcionarios estadounidenses en una llamada con periodistas, precisando que es la primera vez que se celebra un encuentro de este tipo para abordarlo.

Estarán sobre la mesa los riesgos asociados a la inteligencia artificial y no se prevé que salga de la misma un comunicado conjunto. Será un intercambio de opiniones entre dos potencias que han hecho de esa tecnología una cuestión de seguridad nacional, según admite Washington.

En la reunión que mantuvieron el pasado noviembre en San Francisco el mandatario estadounidense y el chino, Xi Jinping, ya anunciaron planes de que hubiera conversaciones bilaterales sobre esa materia.

La cita de Ginebra materializa esa meta y va precedida de la constatación de que, aunque ambos países están en competencia para fijar las reglas asociadas a la inteligencia artificial, también es importante explorar las que pueden ser adoptadas por todos.

«Nos interesa asegurarnos de que la conversación sobre los riesgos de seguridad sea verdaderamente global. El mundo espera de nosotros que hablemos de los riesgos», añadieron los funcionarios estadounidenses a los medios.

Biden ve a China como el mayor competidor de Estados Unidos al respecto. Desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2021 ha tratado de limitar el acceso de China a tecnologías críticas para su desarrollo.

Así, ha restringido por ejemplo las exportaciones a China de semiconductores, pero tampoco se quiere que esa competición acabe en un conflicto abierto, razón por la cual ha incrementado los contactos diplomáticos con el gigante asiático en los últimos meses. EFE

Comentarios