Berlín, 14 jul (EFE).- La audiencia de Düsseldolf condenó hoy a diez años de libertad vigilada y al pago de una multa de 100.000 euros al ex presidente del banco de inversiones alemán IKB, Stefan Ortseifen, por manipulación de resultados y mala gestión de la crisis de su entidad, que desembocó en un desastre financiero.
El tribunal de Düsseldorf (oeste de Alemania) declaró culpable a Ortseifen, de 59 años, de manipulación preconcebida de los resultados de su entidad, escondiendo su compleja situación al borde de la quiebra.
El entonces presidente del IKB difundió el 20 de julio de 2007, a través de un comunicado de prensa, unos resultados deliberadamente falsos con intención de esconder la grave situación en que se encontraba el banco a consecuencia de la crisis del mercado hipotecario estadounidense, según la sentencia.
Una semana después, el banco estaba abocado a la quiebra, por lo que debió articularse un plan de rescate que costó al contribuyente unos 10.000 millones de euros, prosiguió la juez de Düsseldorf, Brigitte Koppenhöfer, en la argumentación de la condena.
El IKB fue el primero de los bancos alemanes directamente afectados por la crisis hipotecaria de EEUU y su ex presidente se convirtió asimismo, hoy, en el primer banquero alemán condenado por su gestión en ese momento.
En el comunicado de prensa emitido tres años atrás, Ortseifen admitió que la crisis estadounidense había afectado a su institución "en un monto millonario de un dígito", cuando en realidad se situó en los tres dígitos.
Ello hizo creer a los inversores que el IKB apenas había resultado afectado por la crisis, lo que era diametralmente falso, como sabía su entonces presidente, prosiguió la juez.
|