Mitos y verdades

“Solo 1.2 millones de trabajadores en planilla ganan más de S/ 2,800 al mes”.

Laboral. Hay frases que de tanto repetirlas se quedan en las mentes como si fueran verdades innegables. Estamos habituados a escuchar que los trabajadores en planilla son un porcentaje muy reducido.

Cifras reveladas recientemente por la administración tributaria muestran que eso no es totalmente cierto. Así, actualmente un 61.7% de la población económicamente activa (PEA) está registrada por la Sunat , es decir es formal, y de ese grupo más de la mitad corresponde a trabajadores en planilla, el resto se reparten entre trabajadores independientes y personas naturales con negocios. Sin duda, 61.7% de formalidad no es perfecto, pero representa un gran avance, lo mismo sucede con los trabajadores en planilla.

En el caso de los trabajadores dependientes una de las principales críticas que mantienen los empresarios son los altos costos laborales que existen en el país, señalan que si no se logra incorporar a un mayor número de trabajadores a las planillas es fundamentalmente por ello. Los gremios de trabajadores, por su parte, aseguran que no existen altos costos, pues los sueldos de los trabajadores son muy bajos. Debido a esta discrepancia, ambos lados de la relación laboral se mantienen en sus extremos, dificultando un entendimiento que sea beneficioso para ambos.

Las gremios empresariales tienen razón. No solo las leyes, sino sobre todo los fallos judiciales hacen cada vez más difícil que una empresa tenga facilidades para contratar o despedir trabajadores cuando la realidad económica de la misma lo requiera, una situación que no se ve en los países vecinos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, según la información de la Sunat , de los 5.6 millones de trabajadores en planilla, solo 1.2 millones ganan más de S/ 2,800 al mes y según un informe de la OIT que compara los sueldos en América Latina el sueldo promedio en Perú es de apenas US$ 472, superando solo a Venezuela y Ecuador.

Dar facilidades a las empresas las ayudaría a desarrollarse, lo que luego debe traducirse en mejores remuneraciones para los trabajadores que les generen una mayor capacidad de consumo. El próximo presidente deberá poner especial atención a esta materia.

FUENTE: GESTION

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