Mercosur, con deterioro político y sin institucionalidad económica – Revista PLUS

Mercosur, con deterioro político y sin institucionalidad económica

* Crédito columna: Fernando Masi, Cadep

El Ministro de Economía del Uruguay, Danilo Astori, dijo que el Mercosur sufre una crisis institucional, calificación que puede ser interpretada en elcampo económico y en su dimensión política.

En el campo económico, el problema institucional del Mercosur se remonta a los años noventa, cuando en varias decisiones del Consejo del Mercado Común (CMC) se determinaba que para 1994 se debía contar con el arancel externo común para iniciar el camino hacia la unión aduanera.

También se decidía que, para ese año y los siguientes, los países miembros del Mercosur debían armonizar una serie de normativas que conduzcan a una política comercial común. Como si todo ello fuera poco, el CMC adoptaba también decisiones orientadas a la armonización de políticas macroeconómicas.

Después de 25 años, el arancel externo común del Mercosur no pasa de ser una figura decorativa, sin aplicación en los países miembros (1).

Lo mismo acontece con la armonización de normativas, de manera que no se puede hablar hoy de política comercial común en el bloque.

Tampoco se ha logrado avanzar en la armonización macroeconómica, a pesar de que los paísesdel Mercosur practican políticas macro mucho más maduras luego de las crisis económicas de 1999 (devaluación del real brasileño) y 2002 (fin de la paridad cambiaria argentina).

En definitiva, el Mercosur no es una unión aduanera imperfecta o una unión aduanera parcial como algunos gustan llamarlo.

Es, simplemente, un área de libre comercio con muchas limitaciones porque la falta de armonización normativa hace que el comercio entre los socios enfrente constantes trabas para arancelarias.

Así, paradójicamente, el Mercosur es un área de libre comercio con muchas dificultades para la creación de comercio.

A todo esto se agrega que Venezuela, nuevo miembro del Mercosur, presenta un manejo económico muy desordenado que es incompatible con el proceso de integración, que ha desencadenado una crisis económica y social en su territorio.

Y no es la primera vez. También con anterioridad a la era Chávez, Venezuela tuvo manejos muy desordenados de su economía que terminaron en volatilidades cíclicas muy pronunciadas.

Este ha sido antes, y es ahora, el resultado de un modelo económico que tiene como único centro al petróleo, y del uso discrecional e ineficiente de los recursos financieros obtenidos de ese commodity.

En el campo político, los acontecimientos de los últimos años en Paraguay, Venezuela y Brasil han restado credibilidad a la institucionalidad democrática del Mercosur.

Si en los años noventa el Mercosur fue un actor clave para impedir la ruptura del proceso de transición democrática en el Paraguay (2), ya no pudo serlo en 2012.

A la suspensión de Paraguay en el Mercosur, por lo que se consideró un golpe parlamentario, siguió la entrada de Venezuela al bloqueen condiciones de dudosa legalidad.

Desde entonces, la situación política en Venezuela se ha venido deteriorando con un gradual cercenamiento de las libertades públicas y un proceso de rápidos avances autoritarios en el manejo de los poderes del Estado.

A todo ello se ha sumado el proceso de juicio político al gobierno brasileño, basado en argumentos débiles y amañados, como resultado de la corrupción generalizada en la clase política del país líder del Mercosur; corrupción que afectasobre todo a los miembros del principal partido político que hoy gobierna el Brasil.

Todos estos acontecimientos han ido quitando seriedad al bloque, especialmente cuando comienzan a ponerse en duda las credenciales democráticas de los países miembros y el Mercosur se convierte gradualmente en un interlocutor menos válido para los principales actores internacionales.

Lo que hoy se encuentra en juego es la marca Mercosur,marca que en el pasado les ha servido a los países miembros para avanzar comercialmente y para posicionarse regional e internacionalmente.

Con el estancamiento en su institucionalidad económica y el deterioro de las prácticas democráticas, es difícil mantener el proceso de integración.

Los socios del Mercosur deben repensar la integración regional y tener la audacia política de realizar los cambios que son necesarios para que el bloque funcione de un modo más realista. Pero, mientras persistan los desarreglos políticos y económicos en Brasil y Venezuela, el Mercosur seguirá quedando sin agenda y hasta sin presidencia pro tempore.
(1) Todos los países tienen regímenes de excepción al arancel externo común para la mayor parte de los productos que cada uno de ellos importa desde fuera del Mercosur.

(2) Impidiendo un golpe de Estado en 1996.

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