La segunda ola sigue golpeando fuerte – Revista PLUS

La segunda ola sigue golpeando fuerte

Los nuevos casos de COVID-19 y los fallecimientos siguen siendo altos, mientras que no se vislumbra un nuevo suministro masivo de vacunas.

El banco Itaú Unibanco pronostica un crecimiento del PIB del 3,5% para 2021, pero la pandemia sigue siendo el principal riesgo para la economía paraguaya.

ESCENARIO MACRO – PARAGUAY

Crédito: Joao Pedro Resende, Diego Ciongo, Julio Ruiz. Departamento de Investigación Macroeconómica de Itaú Unibanco.

– Pronosticamos un crecimiento del PIB del 3,5% este año, pero la pandemia sigue siendo el principal riesgo para nuestra proyección.

– La inflación aún está contenida, reflejando las apreciaciones del tipo de cambio en el pasado y las restricciones de movilidad. Mantenemos nuestra previsión de 3,0% para 2021, mientras que ahora prevemos la tasa de política monetaria en 1,25% para diciembre (1,5% antes).

– El déficit fiscal retrocedió durante los primeros cuatro meses del año debido a la recuperación de ingresos y menores gastos de COVID-19, ambos apoyados por una base de comparación favorable.

– Esperamos un déficit fiscal de 4,0% del PIB este año, pero las posibles medidas de gasto agregan riesgos al alza a nuestra proyección de déficit fiscal.

EL CONTAGIO DE COVID-19 SIGUE SIENDO ALTO

Los nuevos casos diarios de COVID-19 siguen siendo altos. Los casos diarios de COVID-19 aumentaron en promedio a 1.900 en la primera semana de mayo, frente a los 1.600 del mismo período del mes pasado, mientras que los hospitales continuaron funcionando a capacidad plena. En abril, el gobierno endureció las restricciones de movilidad. Paraguay ha recibido hasta ahora unas 417.000 dosis contra COVID-19 de Covaxin, AstraZeneca, Sinovac y Sputnik. Al 10 de mayo, solo el 2,0% de la población había recibido al menos una dosis de la vacuna.

La actividad mostró un desempeño mixto durante el primer bimestre del año, con contracciones en el sector servicios por medidas de distanciamiento social y el fortalecimiento del guaraní (otro obstáculo para el comercio fronterizo), mientras que los sectores ganadero y construcción mantuvieron un sólido crecimiento. Mantuvimos nuestra previsión de crecimiento del PIB del 3,5% para 2021, respaldada por un arrastre estadístico positivo y mejores términos de intercambio. Sin embargo, las posibles nuevas restricciones de movilidad son un riesgo a la baja para nuestras perspectivas.

Esperamos un amplio superávit comercial debido a los mayores precios de la soja. Ajustamos nuestras proyecciones de superávit comercial y de cuenta corriente al alza, a US$ 2,3 mil millones (desde US$ 2,0 mil millones) y 3,7% del PIB (2,9% anteriormente), respectivamente.

El tipo de cambio se debilitó a medida que disminuyeron las ventas en dólares del banco central. El banco central vendió al mercado US$ 24millones en abril, luego de vender US$ 320 millones enel 1T21. A medida que las ventas oficiales en dólaresdisminuyeron, la moneda tuvo un desempeño aún peor,perdiendo terreno frente al dólar estadounidense, luegode registrar fuertes ganancias en el primer trimestre. Esimportante señalar que el banco central ha comprado(en lo que va del año) directamente al Ministerio deFinanzas US$ 83 millones por encima de sus ventas al mercado.

Mantenemos nuestro pronóstico de tipo de cambio en 6.700 guaraníes por dólar para diciembre de2021, lo que implica una moneda más fuerte en términos reales en relación con fines de 2020. Observamos que, dados los precios más altos de las materias primas, la liquidación de las exportaciones puede mejorar la dinámica de la moneda en el corto plazo, a pesar de la debilidad del comercio fronterizo.

La inflación se mantiene baja en medio del reciente fortalecimiento del tipo de cambio y las restricciones a la movilidad. Los precios al consumidor cayeron un 0,1% mensual en abril. La presión a la baja provino principalmente de frutas y verduras (-4,4%), mientras que los precios de los combustibles subieron un 0,7%. Por su parte, el IPC subyacente x1 (que excluye frutas y verduras, precios de servicios regulados y combustibles) se situó en 0,1%.

En términos anuales, el IPC general aumentó un 2,5% en abril (desde el 2,4% en marzo), mientras que el IPC subyacente x1 también se aceleró algo, hasta el 3,4% (desde el 3,2%). Mantenemos nuestra proyección de inflación del 3,0% para 2021, frente al 2,2% en 2020.

SIN ALZAS EN LA TASA DE INTERÉS A CORTO PLAZO

El MPC mantuvo la tasa de política monetaria sin cambios, en 0,75%, como se esperaba ampliamente en la última reunión de política monetaria. De cara al futuro, el MPC dijo que los nuevos desarrollos internacionales y locales continuarán siendo monitoreados de cerca para evaluar las posibles implicaciones para las expectativas de inflación y, a partir de ahí, determinar un proceso “eventual” de normalización de la política monetaria. Observamos que el término «eventual» ya se había agregado en la decisión anterior, lo que sugiere que es poco probable que el comité eleve las tasas de interés pronto, en un contexto de baja inflación, moneda con buen comportamiento y nuevas restricciones de movilidad. Ahora vemos la tasa de política monetaria en 1,25% para fin de año, desde 1,5% en nuestro escenario anterior, dados los riesgos para la actividad y la baja inflación.

CIERTA CONSOLIDACIÓN FISCAL A PRINCIPIOS DE 2021

El déficit fiscal retrocedió durante los primeros cuatro meses del año. El déficit fiscal acumulado en doce meses cayó a 4,5% del PIB en abril desde 6,2% a fines de 2020. Los ingresos totales se recuperaron, impulsados por un mayor crecimiento interanual de la actividad, mientras que el gasto primario cayó, principalmente debido a una reducción en gastos relacionados con COVID-19.

Así, pronosticamos un déficit fiscal de 4,0% del PIB este año. Esperamos que los menores gastos relacionados con la pandemia y un aumento en los ingresos fiscales sobre la actividad más fuerte conduzcan a un déficit fiscal más estrecho. Sin embargo, el gobierno está trabajando en una nueva Ley de Emergencia para ayudar a los sectores más afectados por COVID-19, aunque actualmente se desconoce el costo fiscal de esta ley. Con todo, al igual que con otros países de la región, la pandemia puede significar que la consolidación fiscal será más gradual.

Estudio macroeconómico – Itaú

Mario Mesquita – Economista Jefe

Comentarios