El gran Puerto Liebig reabre sus puertas en Asunción – Revista PLUS

El gran Puerto Liebig reabre sus puertas en Asunción

El complejo está compuesto de 3 imponentes salones: el salón blanco, la fábrica y la cueva.

En total los salones, sus amplias galerías y jardines al aire libre componen 3.746 m2 de un predio de 9 hectáreas.

El miércoles 8 de septiembre se llevó a cabo la inauguración oficial del gran y majestuoso centro de eventos “Puerto Liebig”. Ubicado sobre la Avda. Fernando Leri Reinhold esq. Carlos Gómez en Zeballos Cué, Asunción.

El evento contó con la participación de organizadores de eventos, decoradores, agencias, fotógrafos y miembros de la prensa.

Desde las 10 de la mañana los invitados realizaron un tour por el complejo de eventos, guiados por un storyteller, quien los condujo a través de los diferentes espacios de la fábrica y de una línea del tiempo, para conocer la rica historia de lo que fue la Liebig’s Extract of Meat Company (Lemco) y el enorme impacto que tuvo en la historia del Paraguay, y del mundo.

Hoy, Puerto Liebig ha surgido tras una importante restauración y remodelación -que tuvo una duración de 4 años- luego de más de cuatro décadas de la clausura de la Lemco, como un nuevo emprendimiento que busca brindar una experiencia única a sus eventos, lleno de cultura e historia.

El complejo está compuesto de 3 imponentes salones: el salón blanco, la fábrica y la cueva. En total los salones, sus amplias galerías y jardines al aire libre componen 3.746 m2 de un predio de 9 hectáreas -donde también están construidas oficinas y depósitos del complejo- con capacidad de estacionamiento para 500 vehículos, que están a las orillas del río Paraguay en una zona de puertos privados.

Dentro de sus salones y eventos, Puerto Liebig ofrecerá una amplia variedad de experiencias y servicios únicos como una cava, un bar industrial, alquileres de ítems auténticos de la fábrica, actuaciones de personajes históricos, un playroom para niños, vestimenta del siglo XIX para los mozos, y una experiencia de sentidos con el catering exclusivo de Talleyrand -donde se creó un menú incorporando elementos históricos de la fábrica- y paquetes innovadores de luces con CF Eventos, entre otros.

Este gran centro de eventos existe hoy como tal a consecuencia de una cadena larga de soñadores, desde Justus Von Liebig en los años 1800; un químico que soñó con desarrollar el extracto de carne para alimentar soldados y enfermos y luego otros soñadores quienes creyeron y apoyaron su proyecto.

Cien años después, Antonio Zuccolillo Moscarda fue otro soñador, dueño de un conglomerado de negocios y visionario, quien vio el potencial de la fábrica cerrada y la adquirió maravillado con la imponencia de sus instalaciones. El fue el patriarca de la familia que hoy maneja el complejo. Hoy, su hijo Javier Zuccolillo Conigliaro impulsó la restauración de la fábrica, y con este proyecto -liderado por sus hijas Fátima, Zofía y Guadalupe– decidieron reabrir la fábrica al público para apreciarla por su belleza e historia que lo sostiene.

Puerto Liebig en su momento fue un escenario de eventos históricos en Paraguay, inaugurado en 1923 con el presidente Eligio Ayala, asistiendo en la ceremonia y llegando vía barco en el río Paraguay a su puerto. Hoy, casi 100 años después, reabre sus puertas para volver a crear historia a través de eventos inolvidables.

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