Normalización de la tasa de política monetaria más rápida debido a una mayor inflación – Revista PLUS

Normalización de la tasa de política monetaria más rápida debido a una mayor inflación

Dadas las presiones inflacionarias más fuertes, se espera que el Banco Central del Paraguay (BCP) incremente el ritmo de las alzas de tasas, por lo que la tasa de política terminaría este año en 2,50%, según un reporte de Itaú Unibanco.

ESCENARIO MACRO – PARAGUAY

Crédito: Joao Pedro Resende, Diego Ciongo y Julio Ruiz. Departamento de Investigación Macroeconómica de Itaú Unibanco.

ACELERANDO EL RITMO DE ALZAS DE TASAS

– Los casos y fallecimientos por COVID-19 continuaron cayendo en agosto, mientras que la movilidad se acerca a los niveles prepandemia. No obstante, el porcentaje de población vacunada aún está lejos de alcanzar la inmunidad de rebaño.

– La inflación volvió a sorprender al alza en agosto, lo que nos llevó a revisar al alza nuestra previsión de cierre de 2021, hasta el 5,4% (desde el 4,5% de nuestro escenario anterior).

– El Banco Central (BCP) inició su ciclo de alzas de tasas de interés en agosto, con un incremento de 25 pb (alcanzando un nivel de 1,00%). Dadas las presiones inflacionarias más fuertes, ahora esperamos que el BCP incremente el ritmo de las alzas de tasas en septiembre, por lo que la tasa de política terminaría este año en 2,50% (en comparación con nuestro escenario anterior de 2,00%).

LA PANDEMIA SE TOMA UN DESCANSO

Los casos diarios de COVID-19 y fallecimientos se mantienen en niveles bajos. Las medidas de distanciamiento social continuaron disminuyendo y la movilidad (según el índice de movilidad minorista y recreativa de Google) se está acercando a niveles prepandemia.

Mientras tanto, la campaña de vacunación sigue avanzando, pero el porcentaje de población vacunada aún está lejos de la inmunidad de rebaño. Según los datos disponibles, el 33% de la población recibió una dosis y el 26% estaba completamente vacunada.

EL IMPULSO DE LA ACTIVIDAD SE SUAVIZÓ EN JULIO

El PIB mensual se desaceleró en julio al margen. Utilizando cifras ajustadas estacionalmente, publicadas por el Banco Central, la tasa de crecimiento trimestral anualizada del índice IMAEP se situó en 5,0% en julio (desde 10,9% en 2T21), mientras que el IMAEP excluyendo agricultura y los servicios públicos se ubicó en 9,7% (desde 18,3% en el 2T21), ya que la sequía continuó afectando la producción agrícola y la generación de energía (a través de un menor caudal de agua en el río Paraná). Observamos que el arrastre estadístico para este año se ubicó en 5,0% a julio.

LA INFLACIÓN SORPRENDIÓ AL ALZA UNA VEZ MÁS

El IPC aumentó 0,9% mes a mes en agosto, presionado por alimentos (principalmente precios de la carne debido a los mayores precios de las materias primas y la sequía local), los precios de los combustibles y los bienes duraderos (asociados con la reciente depreciación del tipo de cambio). Como resultado, la inflación anual general alcanzó el 5,6% en agosto (desde el 5,2% en julio), mientras que el IPC subyacente X1 se situó en el 5,0% (desde el 4,5%).

INICIO DEL CICLO DE SUBA DE TASAS DE INTERÉS

En su reunión de agosto, el Comité de Política Monetaria (CPM) votó por unanimidad subir la tasa de política monetaria en 25 pb, alcanzando un nivel de 1,00%. El BCP señaló un ciclo de normalización gradual por delante.

La junta argumentó que, si bien la mayor inflación mensual se debe a factores externos, podría influir en las expectativas de inflación. Un mejor desempeño económico también apoyó el inicio del ciclo de normalización. El comunicado señaló que la postura actual de la política monetaria respalda la actividad económica (es decir, tasas por debajo de los niveles neutrales).

EL PAQUETE FISCAL COVID-19 FUE APROBADO POR EL CONGRESO

El Congreso aprobó un paquete de estímulo fiscal para mitigar el impacto negativo del COVID-19 en la economía este año. El plan incluye gastos por US$ 365 millones (alrededor del 1% del PIB), que se financiarán principalmente con la reciente asignación de DEG del FMI (US$ 250 millones).

En tanto, el déficit fiscal nominal acumulado en los últimos 12 meses cayó a 3,8% en agosto, desde 4,0% en 2T21 y 5,4% en 1T21, principalmente por una recuperación de los ingresos totales (mayor actividad que el año pasado) y una reducción de los gastos de capital y de gastos relacionados con COVID-19.

El gobierno envió al Congreso el proyecto de ley de presupuesto 2022, con un objetivo de déficit fiscal del 3,0% del PIB (desde el 4,0% en 2021). El proyecto de ley suspende oficialmente el techo de déficit fiscal nominal del 1,5% del PIB incluido en la ley de responsabilidad fiscal, en consonancia con la orientación proporcionada anteriormente donde el déficit volvería al límite de 1,5% del PIB en 2024.

NORMALIZACIÓN DE LA TASA DE POLÍTICA MONETARIA MÁS RÁPIDA DEBIDO A UNA MAYOR INFLACIÓN

Prevemos un crecimiento del PIB del 5,0% en 2021, respaldado por mejores términos de intercambio y la reapertura de la economía. Una posible tercera ola de COVID-19 es un riesgo a la baja para nuestras perspectivas debido a un bajo porcentaje de la población vacunada.

Una vez más, revisamos al alza nuestra previsión de inflación para 2021, hasta el 5,4% (desde el 4,5% de nuestro escenario anterior) tras la reciente sorpresa alcista de la inflación. Los elevados precios de las materias primas (alimentos y energía) están impulsando la inflación al alza, aunque esto se ve mitigado en parte por una brecha del producto aún negativa.

Debido a las crecientes presiones inflacionarias, ahora esperamos que el BCP incremente el ritmo de subas de tasas, con un movimiento de 50 pb en sus reuniones de septiembre y octubre, antes de volver a un ritmo de 25 pb. Así, la tasa de política alcanzaría un nivel de 2,50% en diciembre (en comparación con nuestro escenario anterior de 2,00%). La mejora de la actividad económica también respalda aumentos de tasas más rápidos.

Revisamos al alza nuestro pronóstico de divisas para fines de 2021, a 6.900 PYG / US$ desde 6.700 en nuestro escenario anterior, en línea con nuestra revisión reciente para el real brasileño.

Esperamos un fuerte superávit en cuenta corriente (3,7% del PIB) y un superávit comercial (US$ 2,3 mil millones) este año, respaldado por los altos precios de las materias primas (principalmente la soja).

Finalmente, proyectamos un déficit fiscal de 4,0% para este año, en línea con la meta oficial. El repunte de la actividad debería proporcionar suficientes recursos para cumplir con la meta de déficit fiscal, a pesar del paquete de alivio fiscal aprobado recientemente.

Estudio macroeconómico – Itaú

Mario Mesquita – Economista Jefe

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