Itaú Unibanco: Una sequía complica el panorama macro – Revista PLUS

Itaú Unibanco: Una sequía complica el panorama macro

Revisamos nuestro pronóstico de crecimiento del PIB a 0,5% para 2022 (en comparación con nuestro escenario anterior de 3,0%) debido a la probabilidad de una menor producción de soja por la sequía, a pesar de los precios de soja más altos esperados para este año. Es probable que el débil crecimiento regional también ejerza presión a la baja sobre la actividad este año.

ESCENARIO MACRO – PARAGUAY

Crédito: Joao Pedro Resende, Diego Ciongo y Julio Ruiz. Departamento de Investigación Macroeconómica de Itaú Unibanco.

– Los casos diarios de COVID-19 se aceleraron con la llegada de la variante Ómicron, mientras que las muertes se mantienen en niveles bajos (en comparación con olas anteriores) a pesar de que la campaña de vacunación avanza lentamente.

– En este contexto, ahora creemos que el banco central dejará sin cambios la tasa de política monetaria en 5,25% a lo largo del año, frente a nuestro escenario anterior de alzas hasta 5,75%. Observamos que el nivel actual de la tasa de política aún proporciona un cierto grado de estímulo monetario.

LA PROPAGACIÓN DE COVID-19 SE ACELERÓ CON LA LLEGADA DE ÓMICRON

A pesar de los casos más altos, las muertes siguen siendo bajas en comparación con olas anteriores. Las fronteras permanecen abiertas y las autoridades no están endureciendo las restricciones de movilidad por el momento. Mientras tanto, la campaña de vacunación avanzó lentamente en comparación con el resto de la región, ya que cerca del 50% de la población recibió al menos una dosis y el 42% está completamente vacunado.

MOMENTO DÉBIL DE LA ACTIVIDAD, MIENTRAS QUE LA SEQUÍA COMPLICA LAS PERSPECTIVAS

El PIB mensual se recuperó en noviembre de 2021, pero el momento es más débil en el margen. Utilizando cifras desestacionalizadas, el índice de actividad IMAEP subió 2,2% mensual en noviembre, lo que llevó la tasa de crecimiento trimestral y anualizada a -4,0% (desde -3,8% en 3T21). El proxy mensual, excluyendo la agricultura y las binacionales, se situó en una tasa mensual de +2,5%, con el trimestre anualizado desestacionalizado en -4,6% (desde -2,6%).

Los informes meteorológicos apuntan a una sequía extrema este año, que probablemente afectará a la cosecha de soja. Según el ministro de agricultura y ganadería, Santiago Bertoni, la producción de soja podría alcanzar entre 6 y 7 millones de toneladas (desde la estimación previa de alrededor de 10 millones de toneladas). Mientras tanto, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) estima un escenario de producción de soja más conservador (pero aún bajo) de alrededor de 8,5 millones de toneladas. Es probable que la débil producción de soja afecte significativamente la actividad dada su estrecha relación con el ciclo económico de Paraguay.

LA INFLACIÓN SE DESACELERÓ AL CIERRE DE 2021

La inflación mensual se ubicó en 0,0% en diciembre, por debajo de las expectativas del mercado de 0,5% (según encuesta del BCP). Los rubros que ejercieron mayor presión a la baja fueron los precios de los combustibles (reflejando un descuento temporal en diciembre) y los volátiles precios de las verduras. Excluyendo los ítems mencionados, la inflación mensual aún estuvo por debajo de la mediana de 5 años de 0,6% con la presión de alimentos (carnes, lácteos, pan) moderándose respecto a meses anteriores. Sobre una base interanual, la inflación general cayó a 6,8% en diciembre (desde 7,4% en noviembre), mientras que el IPC subyacente X1 se situó en 5,8% (desde 6,1%).

El banco central elevó su tasa de política monetaria en diciembre, en línea con los lineamientos brindados desde el comunicado de octubre. El directorio del banco central de Paraguay aumentó por unanimidad su tasa de política en 125 pb, alcanzando un nivel de 5,25%. El BCP señaló que los choques externos aún podrían afectar las expectativas deinflación a mediano plazo en medio de una tasa de política aún expansiva, lo que sugiere que es probable que se produzcan más aumentos en el futuro, pero más dependientes de los próximos datos.

LA CONSOLIDACIÓN FISCAL SUPERÓ LAS EXPECTATIVAS EN 2021

El déficit fiscal alcanzó el 3,6% del PIB en 2021, por debajo del objetivo oficial del Ministerio de Hacienda de un déficit del 4,0% del PIB y mucho mejor que el de 2020 (un déficit del 6,1% del PIB). Los ingresos totales se expandieron en términos reales en el 4T21 ayudados por la reapertura de la economía, mientras que el gasto primario cayó en términos reales en el mismo período. Notamos la reducción en los gastos sociales debido a una reducción significativa del estímulo fiscal COVID-19, los gastos personales y los gastos de capital. Como resultado, la deuda pública bruta se situó en el 34,9% del PIB en 2021 (frente al 33,9% del PIB en 2020), principalmente debido a la emisión de bonos globales a principios del año pasado.

FUERTE DESACELERACIÓN EN LA ACTIVIDAD DE 2022 DEBIDO A LA SEQUÍA

Revisamos nuestro pronóstico de crecimiento del PIB a 0,5% para 2022 (en comparación con nuestro escenario anterior de 3,0%) debido a la probabilidad de una menor producción de soja por la sequía y a pesar de los precios de soja más altos esperados este año. Estamos utilizando un supuesto conservador de producción de soja de USDA de 8,5 millones de toneladas en nuestro modelo de crecimiento cuantitativo del PIB (que incluye como variables explicativas la producción agrícola nominal como un proxy de los ingresos derramados en la economía por la producción de soja y el PIB de Brasil). Para 2021, mantuvimos nuestra previsión de crecimiento del PIB del 5,0%.

Las menores ventas externas de soja probablemente debilitarán el tipo de cambio. Ahora esperamos en 7350 PYG/USD (en comparación con nuestro escenario anterior de 7050 PYG/USD) para fines del año 2022.

Mantuvimos nuestro pronóstico de inflación en 4,3% para fines de 2022. Una ampliación de la brecha del producto ejercerá una presión a la baja sobre la inflación, que creemos que se verá compensada por una presión al alza por una depreciación de la moneda.

En este contexto, ahora creemos que el banco central dejará sin cambios la tasa de política monetaria en 5,25% a lo largo del año, frente a nuestro escenario anterior de alzas hasta 5,75%. Observamos que el nivel actual de la tasa de política aún proporciona un cierto grado de estímulo monetario.

Proyectamos ahora un superávit comercial de USD 500 millones en 2022 (antes esperábamos un superávit de USD 1000 millones), reflejando una caída en las exportaciones de soja, pero parcialmente mitigado por menores importaciones arrastradas por una desaceleración de la demanda interna y una moneda más depreciada. Como resultado, ajustamos a la baja nuestra previsión de saldo en cuenta corriente a un déficit del 0,5% del PIB (desde un superávit del 0,5% del PIB en nuestro escenario anterior).

En nuestra opinión, la desaceleración de la actividad hará más desafiante la senda de consolidación fiscal del Ministerio de Hacienda este año. Ahora pronosticamos un déficit fiscal de 3,6% del PIB (por encima de nuestro escenario anterior y de la meta oficial incluida en el proyecto de ley de presupuesto para 2022, ambas en 3,0% del PIB).

Estudio macroeconómico – Itaú

Mario Mesquita – Economista Jefe

INFOGRAFÍAS

Fuente: Itaú Unibanco/BCP/Hacienda

Enero 2021| Paraguay

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