Argentina tiene la inflación de una dictadura, que seguirá con Javier Milei pero bajo otro modelo

Buenos Aires, 23 ene (EFE).- Argentina terminó 2023 con la inflación más alta del mundo, el 211,4% anual, y se encamina a repetir los tres dígitos en 2024, pero esta vez bajo el Gobierno del libertario Javier Milei, quien pretende erradicar el modelo de regímenes autoritarios de Latinoamérica para llevarlo al de «países libres».

Eso es, al menos, lo que considera el director de la consultora Econométrica, Ramiro Castiñeira, en una entrevista con EFE, en la que dice que «Argentina tiene niveles de inflación y una política económica de una dictadura, como Venezuela, como Cuba», por lo que, en su opinión, «es consecuencia de haber copiado el modelo económico que sólo se aplica en dictaduras, como las prohibiciones y los cepos que restringen el nivel de actividad y llevan a un proceso inflacionario».

El economista afirma que «Argentina copiaba a las dictaduras», porque las administraciones peronistas aplicaron controles de cambios, de precios, del comercio exterior, como lo hacen los gobiernos no democráticos en el continente.

En cambio, Milei busca «copiar la política económica de los países libres», dice, ya que el nuevo mandatario presentó un megadecreto y una ‘ley ómnibus’ que desregule la economía y logre el equilibrio fiscal.

Castiñeira no sólo compara la inflación de Argentina con los tres dígitos que padecen Venezuela y Cuba, sino que son países en los que también se duda de los datos oficiales, al igual que sucedió con los difundidos por el Instituto Oficial de Estadísticas argentino durante la Administración de Cristina Fernández (2007-2015).

La cifra de 211,4%, la más alta de la región por encima de la de Venezuela (193%) y entre las más elevadas del mundo en dura pugna con Líbano (que en noviembre vio como ese indicador se situaba en el 192% interanual), es la más elevada de los últimos 34 años. Argentina es el único país del mundo con una inflación superior al 200%.

La región de América Latina y Caribe cerró 2023 con una inflación media en torno al 3,8%, con datos muy dispares pero lejos de las cifras argentinas: Brasil (4,62%), Chile (3,9%) y México (4,66%), entre las grandes economías, mientras que en Cuba fue del 31,34%.

La inflación mensual de Argentina en diciembre escaló al 25,5%, debido a la fuerte emisión monetaria que hizo el Banco Central para financiar el déficit fiscal, en un contexto de reservas internacionales netas negativas.

Además, influyeron el denominado ‘sinceramiento’ de precios al término de la campaña electoral y la devaluación del valor del peso del 50% efectuada por el Ejecutivo de Milei nada más asumir el pasado 10 de diciembre.

Tras esa devaluación, los precios subían en Argentina al 1% diario.

Pero la consecuente depreciación de sólo el 2% mensual del tipo de cambio oficial, por debajo de la inflación proyectada, está moderando la subida de precios, según explica Castiñeira, a costa de la pérdida de competitividad cambiaria, y ahora la inflación corre al 3/4% semanal.

«Se están frenando los precios», dice Castiñeira, porque observa en las primeras dos semanas de enero una «notoria desaceleración» de la inflación, que le llevó a bajar la proyección mensual a un 20,5% -un 50% entre diciembre y enero- y espera que en febrero se siga desacelerando.

Su expectativa es que el Gobierno siga pisando la tasa de depreciación del tipo de cambio oficial y aproveche la oportunidad de liberarlo en el segundo trimestre, cuando los exportadores agrícolas liquiden los dólares de la cosecha gruesa.

Con todo, para 2024 prevé una inflación del 235,9 % para Argentina.

Milei ha dicho que la política monetaria tiene dos años de rezago, por lo que la monetización del rojo fiscal durante los últimos dos años de la Presidencia de Alberto Fernández (2019-2023) se reflejará en una alta inflación en 2024 y 2025.

Castiñeira distingue la alta inflación de Milei en que incluirá la liberación de los precios contenidos por el Gobierno peronista anterior, un 150 % de inflación reprimida en los controles del mercado cambiario, de las tarifas de servicios públicos y de los combustibles.

«El Ejecutivo está proponiendo desarmar el actual modelo económico que nos llevó al actual colapso económico y social», en un país que supera el 40 % de pobreza e ir hacia «una economía más de este siglo», dijo.

Si el decreto de necesidad y urgencia (DNU) y la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, rebautizada por la prensa y la opinión pública como ‘ley ómnibus’, primeras propuestas del Ejecutivo de Milei, se aprueban, el sendero se consolida; pero si no, Castiñeira coincide con el mandatario en que el país se dirige a una hiperinflación.

Lo logre o no, en 30 días Milei hizo «un montón» para desarmar el «modelo económico corporativo, cuasi fascista que copiaba las dictaduras» por uno donde vale la libertad, concluye el economista. EFE

Comentarios