Los buenos colaboradores huyen de los malos jefes – Revista PLUS

Los buenos colaboradores huyen de los malos jefes

Durante los próximos años, el trabajador va a ser considerado por la empresa como su más importante inversor: aquél que invierte su capital intelectual y que, lógicamente, espera un rendimiento a cambio.

En la foto: Deysi González, experta en gestión de talentos de Jobs.

Varios son los factores que influyen en la persona para que esta tome la decisión de renunciar a un empleo. Existen ciertos aspectos que son importantes en el ámbito laboral ya que implica la permanencia de los empleados o  las posibilidades de que los mismos sumen al crecimiento y desarrollo de las empresas. 

A criterio de Deysi González, experta en gestión de talentos de la consultora Jobs, estos son los principales 5 motivos por los que los buenos colaboradores abandonan  empresas:

1- Malos líderes: jefes herméticos, es decir no se encuentran abiertos al diálogo y a la escucha activa de los aportes de sus colaboradores. Poco preparados, son aquellos que no se actualizan ni buscan una mejora continua en cuanto a su formación por lo que están acostumbrados a hacer las cosas de una misma manera sin permitir el desarrollo y aprendizaje de su equipo, en consecuencia, genera mucha frustración en los trabajadores. Por otro lado están los llamados jefes egoístas quienes solo buscan brillar a costa de su equipo y solo se nutre de ellos para sobresalir sin reconocer a las personas y sus esfuerzos.

2- Salario no acorde al trabajo realizado: la persona recibe un salario por debajo de lo que el mercado está pagando por su gestión o cargo. No se acompaña las horas de trabajo y el alcance de sus funciones con una remuneración correspondiente. No se tienen beneficios sociales o bonificaciones que motiven “el aporte” que cada uno da a las empresas. Cuando hablamos de beneficios, lo hacemos en términos de compensación total (aquí se incluyen las oportunidades de desarrollo profesional, las carreras profesionales, las gestiones del potencial y del desempeño, la formación, seguro médico, días libres, entre otros).

3- Falta de valoración: cuando no se tiene la retroalimentación o el refuerzo positivo de la gestión realizada causa en el colaborador una desmotivación y la impresión de que lo que se hace con tanto esfuerzo, dedicación o esmero pasa desapercibido y no es reconocido debidamente. Por otro lado, es importante manejar las expectativas y alinearlas con la realidad, no se puede esperar demasiado cuando las condiciones no están dadas.

4- Mal ambiente de trabajo: hoy día este punto pesa mucho en las desvinculaciones de las personas en las empresas debido a que un ambiente de trabajo tenso, con estrés en exceso, discusiones constantes o con un superior que frecuentemente regañe a sus colaboradores hacen que el rendimiento se vea afectado y el profesional termine agotado y renunciante a la empresa. Y si al mal ambiente se le suma una cultura laboral obsoleta, son condimentos que desmotivan enormemente a los trabajadores y se convierte en una de la principales causas de renuncia.

5- Escasa o nula posibilidad de crecimiento profesional: no existe un plan de carrera que acompañe su desarrollo profesional con ascensos o mayores responsabilidades que impliquen desafíos y la adquisición de nuevos conocimientos que le permitan avanzar en su carrera. La contribución al desarrollo profesional es otro elemento clave. Este punto es muy valorado sobre todo en los jóvenes cuya carrera profesional se inicia.

El trabajador motivado que difícilmente querrá cambiar de trabajo es el que en una empresa sabe bien a dónde va, cómo contribuye, y que se cuenta y se comparte el éxito con él, dejó González como reflexión final.

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