Shell vende su filial de Nigeria después de más de ochenta años en el país

Lagos, 17 ene (EFE).- La petrolera anglo-holandesa Shell anunció que venderá su filial de Nigeria a un consorcio de cinco empresas por 2.400 millones de dólares, tras encontrase en ese país, uno de los principales productores petroleros de África y donde ha estado presente desde 1938, problemas como sabotajes y robos, entre otros.

«Este acuerdo marca un hito importante para Shell en Nigeria, alineándose con nuestra intención antes anunciada de abandonar la producción de petróleo en tierra en el delta del Níger», indicó una de las ejecutivas de Shell, Zoë Yujnovich, en un comunicado recogido por los medios locales a última hora de este martes.

Yujnovich indicó que Shell centrará sus inversiones futuras en Nigeria en los yacimientos en mar abierto.

«Shell ve un futuro brillante en Nigeria, con perspectivas de inversión positivas para su sector energético. Continuaremos apoyando las crecientes necesidades energéticas y las ambiciones de exportaciones del país en zonas alineadas con nuestra estrategia», añadió.

La filial nigeriana, conocida como The Shell Petroleum Development Company of Nigeria Limited (SPDC), se venderá al consorcio Renaissance, conformado por las empresas ND Western, Aradel Energy, First E&P, Waltersmith y Petrolin.

Pero este movimiento aún debe ser aprobado por el Gobierno de Nigeria, que posee algo más de la mitad de los activos de SPDC.

Al conocerse esta noticia, organizaciones como Amnistía Internacional (AI) han pedido al Gobierno nigeriano que obligue a Shell a compensar por la contaminación que sus explotaciones han dejado en el delta de Níger antes de su salida.

«Shell ha ganado miles de millones de dólares con este negocio y debe asegurarse de que su retirada no tenga consecuencias negativas para los derechos humanos y el medio ambiente. Pedimos una reparación efectiva para las personas cuyos derechos han sido violados durante mucho tiempo», señaló la ONG pro derechos humanos.

Según AI, las autoridades nigerianas deberían ahora realizar una «evaluación completa» de la contaminación relacionada con las explotaciones de Shell.

Activistas locales han denunciado que los vertidos de unos oleoductos y pozos mal mantenidos en el delta del Níger, junto con las inadecuadas prácticas de limpieza, han dado lugar a una contaminación por petróleo del agua subterránea y de las fuentes de agua potable, de la tierra agrícola y los caladeros.

De hecho, un estudio académico de 2019 reveló que los vertidos de petróleo en esa zona ocasionaban una duplicación de los índices de mortalidad neonatal y deterioraban la salud de los niños y niñas sobrevivientes.

Shell niega las acusaciones de que ha actuado de manera irresponsable en el delta del Níger. EFE

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